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Octubre es el mes rosa y conviene conocer las herramientas que hay para prevenir y atacar el cáncer de seno, los síntomas de este mal son silenciosos en etapas tempranas, cuando aún es controlable. Por eso te invitamos a leer con detenimiento esta información y compartirla.



Nanotecnología. Existe una nueva técnica en la medicina de precisión, llamada AGT (Análisis Genómico Tumoral) consistente en la toma de una pequeña muestra de tu sangre de la cual se cuantifican tu ADN inyectándolo en un chip para analizar los niveles de genes cancerígenos. Los resultados se entregan en un lapso máximo de tres semanas, y según el especialista Horacio Astudillo, si arroja resultados positivos, la prueba ayuda a determinar si se requiere o no quimioterapia. Sin embargo, el médico investigador de oncología molecular, advirtió ante los medios, “sólo beneficia al 50% de los pacientes y es complicado en comparación con sistemas de drogas inteligentes, genómicos y genéticos, que atraen mejores beneficios terapéuticos, una mejor calidad de vida, y respuesta más favorable que lleve a la curación” además de que aquella prueba es costosa y no todas las aseguradoras la cubren. En México, el AGT oscila en unos 4 mil dólares.

Tecnología móvil. En España un grupo de médicos junto con sus pacientes desarrollaron una App llamada “Diana”, registra tus objetivos y estado de salud diarios, preguntas a tu médico, aviso de citas médicas, gráficos y hasta un diario con mensajes motivacionales.

En México, un grupo de jóvenes investigadores egresados del ITESM y el IPN, trabajan en Thermy, una App capaz de registrar imágenes termográficas que arroje datos clínicos con los cuales se detecte cáncer de mama en cualquiera de sus fases.

Nanobiosensor. Además de la autoexploración o mastografía, ahora existe una prueba confiable desarrollada en el Laboratorio de Nanotecnología e Ingeniería Molecular de la UAM, capaz de detectar cáncer en etapas tempranas. El proyecto se desarrolla desde el año pasado y es supervisado por el Dr. Nikola Batina quien explicó; “se requiere una toma de saliva que se deposita en un sensor químico enzimático óptico”.

La prueba es casera y solo requiere que deposites una gota de saliva en el nanobiosensor, dejar pasar 10 minutos, y checar la coloración que emite; se recomienda que la repitas cada semestre, siempre bajo la prescripción médica.

Tomosíntesis. Es un estudio de vanguardia, realizado en hospitales prestigiosos utilizado en casos donde existe sospecha de patología mamaria. Sirve de complemento a una mastografía y USG.

Mitos y realidades, el especialista responde

Te compartimos las recomendaciones del Dr. Marino Antonio Capurzo García, ex subdirector de FUCAM, especialista en oncología mamaria, quien abordó qué sí y qué no es tan cierto respecto al cáncer de seno.

En cuestión de cáncer es vital actuar con rapidez y conviene conocer las acciones a seguir ante la menor sospecha porque tu vida está en juego, pedir siempre una segunda o tercera opinión.

  • Buscar a un oncólogo o ginecólogo, ambos con entrenamiento en cáncer de mama ante cualquier sospecha que tengas.
  • Checar algún video confiable para realizarte una autoexploración de senos correctamente.
  • Realiza tu primera mastografía, bajo supervisión médica, a partir de los 40 años de edad.
  • Son factores de riesgo: ser mujer mayor de 40 años; no haber tenido hijos o haber sido mamá después de los 35 años; tener un familiar directo de la rama materna con cáncer de mama.
  • Es cierto que si te realizaste una cirugía plástica y te pusieron prótesis, no podrás realizarte una mastografía y deberás optar por otro método de detección.
  • Se vale asegurarse que el equipo de USG sea el idóneo para rastreo mamario.


  • Someterte a chequeos indiscriminados antes de cumplir 40 años de edad.
  • Dejar de realizarte chequeos porque tu estudio arrojó resultados negativos.
  • Optar por un estudio “en paquete”.
  • Pedir una resonancia magnética para evitar el dolor que te produce una mastografía.
  • Es falso que no puedes reconstruir tus senos tras una mastectomía.