Iluminar al mundo entero

El arquitecto Gustavo Avilés es uno de los expertos en iluminación arquitectónica más importantes del mundo. A través de Lighteam, su estudio de diseño, ha encontrado nuevos significados y aplicaciones de la luz que pueden comunicarse en un nivel físico, espiritual, emocional y racional. Uno de sus próximos proyectos, será iluminar de forma integral Las Torres de Satélite.

Gustavo Avilés es arquitecto, escritor, pianista, dibujante, conferencista y articulista, ha desarrollado su prolífico trabajo en el ámbito académico y profesional de la iluminación arquitectónica. La luz es la materia prima de su trabajo artístico y ha sido reconocido a nivel nacional e internacional, gracias a sus proyectos.

La relación del arquitecto con la luz fue una afortunada coincidencia, pues él tenía el encargo de iluminar una valiosa colección de óleos, propiedad de Enrique Rojas Guadarrama, director de Transportación Marítima Mexicana, fracasó en dos intentos por conseguirlo, hasta que conoció a John Case y Brenda Mason, que lo iniciaron en el arte de “pintar con luz”. “Entendí que la iluminación era mucho más que poner luz o alumbrar, sino que tenía todo un fondo, un principio, un discurso y entendí que esto hacía mucha falta”. 

Presentar la naturaleza de los objetos

Para el artista, iluminar equivale a presentar la naturaleza de los objetos con brillo propio. “La arquitectura tiene su propia luz y hay que darle continuidad a esa presencia. Alexandre de Salzmann decía que la luz no está hecha para contar cosas bonitas ni cuentos bellos; está hecha para mostrar la naturaleza de las cosas y para permitir que ellas se desenvuelvan por sí mismas”.

El arquitecto es fundador del diplomado de Iluminación Arquitectónica en la UNAM, considera que la luz es un pacificador universal. “Nos da la hora, determina el momento, por  ella sabemos si es de día o de noche, primavera o invierno, engloba todo; se eslabona con la fe, la sabiduría, con el bienestar, la salud y manifiesta una fusión entre espacio y tiempo, cuando entras a un espacio saturado de color rojo, lo sientes en el abdomen, el azul se percibe en la mente, un color amarillo despierta la actividad física, el violeta te lleva a una actitud de reflexión, pensamiento y espiritualidad, el verde te sugiere una idea de promesa; entonces la luz que provoca la manifestación de color es más que visual, no pide permiso, no respeta intimidad”.

Elemento imprescindible en las ciudades

El Maestro Avilés ha iluminado ciudades enteras, como Ludenshëid, Alemania; Eindhoven, Holanda; Jyväskylä, Finlandia; San Luis Potosí, Real del Monte y Taxco de Alarcón en México. “Uno de los mejores recuerdos que tengo es haber iluminado el Museo José Luis Cuevas, no me permitieron iluminar la escultura “La Giganta”, así que coloqué los equipos de noche, de manera discreta y el día de la inauguración encendí las luces, la escultura se movía y se contorsionaba”.

El arquitecto también tuvo el privilegio de iluminar una de las exposiciones más importantes del país: “México: Esplendores de 30 siglos” que se realizó en el Antiguo Colegio de San Idelfonso y en el Centro Histórico ha iluminado la Catedral Metropolitana, la Secretaría de Educación Pública en la que se encuentran los murales de Diego Rivera, el Colegio de Niñas, la Suprema Corte de Justicia y tiene la comisión de iluminar el Palacio Nacional y –entre muchos más- el Memorial a las Víctimas de la Violencia en México, por el cual recibió más de 10 premios internacionales.

Iluminar las Torres de Satélite

Gracias a la gestión del Fomento Cultural Torres de Satélite, el arquitecto será el encargado de crear un proyecto integral de iluminación para nuestras icónicas esculturas.

La obra de Mathias Goeritz produce una emoción profunda en él. “Siento que despierta en mí, algo que tengo pendiente, algo que todavía puedo intentar. Goeritz manifestó la fusión entre arte y arquitectura y rompió con el muralismo mexicano”. El artista de la luz, mencionó que las Torres de Satélite se construyeron con un profundo sentido espiritual como sucede con las pirámides en México, realizadas con el principio de geometría cósmica. Para Avilés, las aristas y los ángulos de la escultura, crean una auténtica “cinética urbana”. “También refleja la construcción de una ciudad utópica, existe una posibilidad de hacer una proyección celeste de 200 mts. de altura a manera de homenaje a Goeritz, pero hay que estudiarla”.

El siguiente paso para ver realizado este plan es la presentación del proyecto ejecutivo al INBA para su autorización, requerirá de vigilancia y mantenimiento, “seguramente en septiembre ya estará concluido el proyecto y hay que hacer una labor de comunicación y solicitar permisos y recursos”. “La luz que tiene una fuerza femenina, requiere de mucho cuidado y atención, no se puede poseer, no es dominable, siempre está insatisfecha y no podemos dejarla sola, hay que custodiarla y exaltarla como elemento de convivencia”. 

“La luz es un pacificador universal”