100% coherente

A últimas fechas me he detenido a pensar –quizás en demasiadas ocasiones– que, para hacer las cosas, solo es necesario poner manos a la obra. Resulta común escuchar a los padres de familia decir: “¿qué clase de planeta le estamos dejando a nuestros hijos?”, para, posteriormente, dar media vuelta y regresar a una cotidianidad que termina siempre por tener poco sentido con nuestra manera de ver las cosas o, simplemente con nuestras opiniones.

Heredar o no a nuestros hijos un planeta rebosante de basura, de deshechos, contaminado hasta el último de sus rincones y sucio –por no decir marrano– en cada una de sus esquinas, no depende solamente de un servicio de limpia eficiente –o caro–, no depende solamente de un gobierno o de mil instituciones, principalmente es una cuestión de individuos que, auto conducidos de manera 100% coherente, consigan dar la vuelta a la moneda.

¿Quieres saber la clase de planeta que heredarás a tus hijos?, revisa tus hábitos de consumo diario y hallarás la respuesta que buscas. Instálate en una cultura de responsabilidad; debemos comprender que, aunque no arrojemos basura a la calle, absolutamente todos formamos parte de esa contaminación que tanto nos afecta y, aparentemente, tanto nos preocupa.

Esta mañana desperté con muchas ganas de beber un poco de agua y probablemente, mañana las cosas se puedan suceder como lo hacen aquí, en este último bastión donde la coherencia no deja espacio a la irresponsabilidad.

 

FORM_HEADER


FORM_CAPTCHA
FORM_CAPTCHA_REFRESH