Las ciudades y sus bicicletas

La movilidad es uno de los puntos que hay que cuidar cuando se comienza a registrar el crecimiento de una ciudad, ésta puede terminar por convertirse en un dolor de cabeza para quienes la habitan.


La visión de la gran mayoría ha sido dirigirla hacia el uso del automóvil, sin embargo, se ha comprobado que éste es el menos eficiente, además genera congestionamientos importantes.

Una de las soluciones que se han puesto en funcionamiento para hacer frente a este problema, es la implementación de programas que promuevan el uso compartido de los vehículos, así como la mejora en el transporte público y por supuesto, el uso de la bicicleta para viajes cortos.

Se ha demostrado que transportarse en bicicleta en zonas de tráfico reduce los tiempos de traslado, ayuda a disminuir la contaminación y mejora la salud. Al ser un ejercicio cardiovascular reduce también el colesterol y fortalece el corazón.

Quienes utilizan la bicicleta habitualmente para ir al trabajo, experimentan una sensación de relajación y desarrollan menos estrés que quienes llegan por medios tradicionales, y es que como lo sintetiza el colectivo de mujeres ciclistas, Insolente, “Ya no te transportas te paseas. No sufres un traslado, lo gozas, fluyes en un ritmo natural”.

“No estás atorado en el tráfico, tú eres el tráfico”.

Entre las principales ciudades que han adoptado este sistema de movilidad se encuentran: Ámsterdam, Berlín, Bogotá, Copenhague, Montreal, Tokio, Sevilla e Utrecht.

Se tiene documentado que el 50% de los ciudadanos de Copenhague se transporta en bicicleta, incluso cuando llueve, y es que la infraestructura de esta ciudad permite realizar los traslados sin muchos inconvenientes. Recientemente, construyeron un ciclo-puente de 771 metros que le permite a los ciclistas circular lejos de los automóviles, ya que se encuentra a una altura de 18 metros. Además, cuenta con su propia iluminación y su inclinación es gradual, lo que lo vuelve accesible para cualquier tipo de usuario. Se calcula que al menos 12,500 ciclistas lo usan diariamente. Este puente se suma a los 390 kilómetros de infraestructura ciclista con los que cuenta esta ciudad. Cabe destacar que más del 50% del parlamento danés usa la bicicleta.

“Las autoridades de Copenhague buscan ser reconocidos en 2015 como la primer capital del mundo con emisiones neutras de CO2”.

Por su parte, en Trondheim, Noruega, cuentan con un elevador de 129 metros, instalado en una de sus calles, cuya pendiente vuelve casi imposible subirla pedaleando. Este elevador permite al usuario, sin bajar de su bicicleta, colocar uno de sus pies en un escalón especial, para que el ascensor haga el resto.

Pese a que no contaba con tradición ciclista, en 2006, el gobierno de Sevilla apostó por fomentar el uso de este vehículo y en un periodo de seis años, lograron incrementar los traslados de un 0.5% a un 7%.

Bogotá en 1998, pionero en América Latina, canceló el proyecto de construir una autopista que atravesaría la ciudad, para confinar 320 kilómetros de infraestructura ciclista, además de implementar un sistema de renta de bicicletas. Al igual que en nuestro país, Bogotá cuenta con un Ciclotón dominical, llamado Ciclovía, que se compone de los nada despreciables 112 kilómetros para deleite de sus ciudadanos.

En nuestro país, el DF, Aguascalientes, Guadalajara, León y Pachuca, son las ciudades con mayor número de personas que se transportan en bicicleta. Asimismo, la Secretaria del Medio Ambiente del DF, instaló en Paseo de la Reforma 222 un contador ciclista que informa en tiempo real la cantidad de usuarios que tiene esta vía.

 

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