Por Daniel Bretón

Samso, la isla energéticamente autosustentable

Dinamarca no solamente se caracteriza por sus orígenes vikingos o por ser conocido como el país más feliz del mundo, sino que también es uno de los países que más ha impulsado las energías renovables, de hecho, es el país que más energía eólica produce por persona.

Como parte del impulso a las energías renovables, en 1997, Dinamarca realizó un concurso para hacer un proyecto piloto de una zona libre de carbón, o por decirlo de otra manera, libre del uso de combustibles fósiles. En este concurso ganó una pequeña isla llamada Samso. Esta isla de aproximadamente 4 mil habitantes y un área de 112km2 se dedica principalmente a la agricultura y otras labores relacionadas con el campo. Las 3 áreas donde se usa energía a base de fósiles en Samso son en la generación de electricidad, en el combustible para los vehículos y en el sistema central de calefacción.

Para suplir la demanda de electricidad de los habitantes, que antes se hacía principalmente a base de carbón, se instalaron 21 generadores eólicos, de los cuales 11 están en tierra y 10 en el mar. Lo interesante de estos generadores es el modelo de negocio con el que se instalaron, la inversión la hacen los mismos habitantes de la isla, por lo tanto, además de contribuir a no deteriorar el medio ambiente y de generar su propia electricidad obtienen ingresos a partir de la energía que se produce. 

Estos generadores eólicos tienen la capacidad de producir la totalidad de la electricidad que la isla consume, pero esto no quiere decir que toda la electricidad que se utiliza sea producida por ellos, ya que cuando no hay viento se tiene que tomar electricidad de la red eléctrica conectada con el área continental de Dinamarca.

La segunda área donde se usan combustibles fósiles es en los automóviles. La propuesta para eliminar estos contaminantes es la de sustituir sus vehículos por coches eléctricos. Para este fin, se creó una “unión de vehículos eléctricos”, cuya meta es que para 2020, la mitad de los carros de la isla sean impulsados por electricidad. 

Uno de los principales obstáculos para lograr este objetivo es el costo, sin embargo, con los ahorros en gasolina y en mantenimiento, la inversión se puede pagar en algunos años. Por otro lado, debido a que es una isla pequeña, no se corre el riesgo de que se descargue la batería del carro durante los trayectos diarios, con lo cual se elimina uno de los principales inconvenientes en el uso de estos vehículos.

En países donde el invierno es realmente frío, se instala una especie de calentador en las casas que obtiene su calor del sistema central de calefacción, que es la segunda área de consumo de combustibles fósiles.

En la central de calefacción se ha instalado un sistema para precalentar el agua con energía solar. Parte del calor restante para que el agua tenga la temperatura adecuada se obtiene al quemar la paja, que es desperdicio de las granjas. Aunque se está dejando de quemar carbón para quemar paja, se tiene la ventaja de que sus contaminantes son menos tóxicos. Otras ventajas de hacer esto, es que los granjeros obtienen ingresos adicionales al vender la paja que para ellos es un desperdicio. Las cenizas producidas durante la combustión se vuelven a usar como fertilizante para la agricultura.

En 2007 se creó la Academia de la Energía (Energy Academy) con los propósitos de darle seguimiento a las medidas que se han tomado para hacer la isla energéticamente sustentable, de proponer mejoras y capacitar a la gente para lograr estas mejoras y para capacitar a las personas que visitan la isla en el área de energías limpias.

La meta de los habitantes de Samso es no utilizar combustibles fósiles para 2030, al respecto, han tomado varias medidas, pero todavía les falta un largo camino en el cual tendrán que seguir trabajando arduamente, mientras tanto, se está cumpliendo el objetivo de demostrar que se puede tener una zona que no dependa de los combustibles fósiles para producir su energía.