Hipertensión, un peligro latente

¿Has intentado prestarle atención a los latidos de tu corazón durante el día?, resulta difícil ¿verdad?, es que son tan tenues, tan pausados, tan silenciosos que, constantemente damos por hecho que todo ahí dentro debe estar trabajando a la perfección pero, ¿y si no fuera así?

No te preocupes, no me manifestaré en contra del cigarro, de las grasas, del sedentarismo ni del alcohol, el modo de vida, los vicios y los hábitos siempre serán cosa y decisión de cada quien, pero ¿qué te parece si, en lugar de puritanos nos ponemos preventivos?

Es más que sabido que la hipertensión es una patología que consiste en el aumento de la presión arterial, que puede provocarnos un infarto, una trombosis cerebral, insuficiencia renal, pulmonar y cardiaca, que no presenta síntomas definidos –por eso le llaman el asesino silencioso-, que afecta principalmente a los hombres y, lo mejor de la situación, que es tratable,

Al igual que muchas enfermedades, el primer paso que debemos dar, es detectarla, ¿cómo?, visita a un médico general para revisar tu presión de manera periódica, si la tienes alta, consulta a un especialista, si no, evítala, ¿cómo?, mejora tus hábitos, reduce tu consumo de grasas y de azúcares, modera tu consumo de alcohol –recuerda que todo en exceso es malo-, deja el cigarro, sal a correr, nada, asiste a un gimnasio, desempolva esa bicicleta, reta a los amigos a una cascarita de fut, de básquet, de raquet, de lo que quieras, hidrátate abundantemente –las sodas y la cerveza no cuentan como tal- y aliméntate sanamente.

Recuerda que la automedicación puede complicar aún más las condiciones de cualquier enfermedad y por ti, por tu familia, por tu trabajo, por lo que más quieras… cuídate.

 

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