Una sonrisa

Acaba de ser el cumpleaños de Luis quien tiene muchos años trabajando en el colegio, Luisito, como le llamamos cariñosamente, recibe a todos los que entran a la escuela.

Posteamos una felicitación en redes sociales y la respuesta de la gente fue asombrosa. Muchos likes, muchos buenos deseos, muchos agradecimientos de parte alumnos, padres de familia y de la gente que trabajamos en el instituto.

No hay truco ni pócima mágica para ese cariño de parte de quien lo conoce, simplemente él es amable, respetuoso, tiene buena disposición ante cualquier situación y lo más importante, su saludo sincero acompañado siempre de una franca sonrisa, nunca ha cambiado.

Luis no es posado ni le interesan las diferencias sociales, igual saluda a los directivos como a los maestros, a las mamás, a los papás, a los alumnos, al personal administrativo y al personal de intendencia mostrando el mismo respeto para cada persona.

La razón por la que decidí dedicarle estas palabras es porque quiero agradecer la lección que nos da a todos al ser así. He escuchado la expresión en México “Nadie es monedita de oro” pero creo que en Luisito aplicará la de “Toda regla tiene su excepción”, porque al parecer él sí es esa moneda dorada. Toda la comunidad lo quiere y nos sentimos felices de que nos reciba cada mañana.

No creo que debamos preguntarle cuál es su secreto, sabemos cómo le hace. Si en nuestra comunidad tratamos todos los días de tener esa actitud que Luis nos brinda, tal vez las cosas mejorarían en esta sociedad. Intentemos sonreír aun con el calor, el tránsito, las prisas y el estrés. Trabajemos en generar poco a poco ese cambio de actitud que nuestro país tanto necesita.

Luis, muchas gracias por tu valiosa enseñanza para la vida.

 
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