Decora con accesorios

Desde recuerdos personales hasta curiosidades, pasando por objetos como libros, cuadros o tapetes, todos ellos pueden ser llamados “accesorios”. Pero ¿cuántos de ellos requerimos y de qué manera podemos organizarlos en nuestra casa? Te presentamos cuatro tips para presentar tus accesorios de una manera fácil.


La practicidad: Siempre menos será más, con esto nos referimos a que tener una selección reducida de elementos permitirá que cada uno tenga un lugar protagónico y podremos evitar horas de limpieza a la semana de cada elemento que recolecte polvo a lo largo del tiempo. Aunado a esto, es importante recordar que la disposición de los elementos decorativos en cualquier especio debe permitir el fácil acceso a ellos, colocar uno frente a otro no es buena idea ya que para tomar uno tendríamos que quitar el de enfrente, esto da una sensación de abandono y no de composición.

La escala: De acuerdo con el tamaño de los accesorios, podremos lograr composiciones más armónicas, para ello es importante seleccionar objetos que mantengan una escala correspondiente al espacio donde serán colocados. Un ejemplo muy sencillo es el tamaño de los cojines que se colocaran en un sofá, su escala dependerá de las dimensiones del mueble cuidando que nunca sea más alto que el respaldo del mismo y que permita que continúe siendo cómodo al usarse.

La composición: Unir más de un elemento con otro es una buena idea. Sobre una mesa de centro es usual colocar accesorios y por lo general nunca van solos. Si es que son de tamaños proporcionales a la mesa, colocar grupos de tres es mejor que en grupos de dos, por lo general se recomienda que las composiciones cuenten con un número impar de elementos desde un solo accesorio hasta cinco. Un ejemplo es colocar un grupo de tres candelabros sobre una mesa de recepción, aunado a la escala podemos colocarlos imaginando que cada uno está sobre la esquina de un triángulo, si son de distinto tamaño colocaremos el más alto atrás para que se puedan apreciar los otros dos.

El equilibrio: Al colocar estos grupos sobre un mueble también buscamos que visualmente se respete un equilibrio entre ellos, el ejemplo más utilizado es la simetría, pero existen más formas de equilibrar una composición que colocar el mismo elemento en cada extremo de una sala. Es posible que una lámpara de pie alta colocada a un costado de una sala pueda tener el mismo peso y equilibrar la habitación que un grupo de tres esculturas sobre una mesa al otro lado de la pieza. Todo será cuestión de percibir el espacio o la superficie como una balanza que no requiere de simetría, pero sí de equilibrio visual.