El maravilloso arte de decir No

¿Y tú, ya aprendiste a decir No?

Desde pequeños aprendemos a hacer ‘x’ o ‘y’ por educación, nuestros padres nos piden que hagamos cosas “por nuestro bien”, aprendemos a decir ‘sí’ a las peticiones de otros para no herir susceptibilidades o por pertenecer y terminamos haciendo cosas sin desearlo y así vamos por la vida, aceptando trabajos por conveniencia, involucrados en relaciones que no nos satisfacen, estudiando una carrera que no nos gusta, saludando personas que no nos caen bien, etcétera.

No estoy diciendo que nuestros padres tengan la culpa, ellos nos educaron como creyeron que era la mejor manera, conforme al modo en que fueron educados, lo que sí estoy diciendo, es que de pequeños no tenemos opción, y conforme crecemos, nosotros somos los únicos responsables de ir defendiendo nuestra forma de ser sentir, pensar y actuar -sin que ello afecte o dañe a alguien más-y de las decisiones que elegimos tomar.

Y así como tenemos la opción de decir que sí, tenemos la opción de decir que no, ya sea por simple placer y derecho de hacer lo que realmente deseamos, queremos o nos beneficia. Llega una edad en la que es muy importante escucharnos y con base en ello, tomar la decisión que más nos convenga, hay que dejar de culpar a los demás y tomar las riendas de nuestra felicidad, de nuestra vida.

Decir no, en ocasiones es muy necesario y liberador, permítete saber que deseas y aprende a decir no si es necesario. El sí da felicidad y el no, también.

¿Y tú, ya aprendiste a decir No?.