Abrazos

Uno de los requerimientos más importantes del ser humano es el contacto físico con sus semejantes y es precisamente esta, una de las condiciones que se ha puesto en riesgo con nuestra vida ajetreada y el uso excesivo de los dispositivos electrónicos como medio de comunicación. Diversos estudios científicos de las más prestigiadas organizaciones dedicadas a la salud, han revelado desde hace décadas, la influencia del contacto físico en el apropiado desarrollo emocional, psicológico y motriz de los mamíferos. Su injerencia abarca aspectos como el desarrollo intelectual y de lenguaje. Kathleen Keating creadora del libro “La Terapia del Abrazo” señala que el contacto físico mediante el abrazo no sólo es un acto voluntario de los individuos sino un instinto natural mediante el cual se satisfacen necesidades tan importantes como la autoestima e identificación de la persona dentro de su ambiente, reduce la ansiedad, el estrés y los comportamientos compulsivos y ejerce efectos benéficos aún después de la separación. El lenguaje oculto de los abrazos permite a la persona que lo recibe saberse importante, aceptada y apoyada. Es mucho lo que se puede decir a partir del contacto físico, muchas veces más de lo que pudiera expresar la mejor elocuencia. Date la oportunidad de dar o recibir un cálido abrazo cada día y recuerda que tú puedes hacer la diferencia en tu vida la de quienes te rodean.