Segunda parte

Cistitis intersticial

La cistitis intersticial o síndrome de vejiga dolorosa (CI/SVD), es cuando la pared interior de la vejiga está constantemente irritada, lo que causa dolor al orinar y micción frecuente.

No se sabe a ciencia cierta por qué las personas la padecen pero, se cree que se relaciona con la inflamación crónica de la vejiga, posiblemente ocasionada por defectos en la pared interior. Esta condición puede deberse, en parte, a un trastorno autoinmune en el que el cuerpo produce sustancias que atacan a la pared interior de la vejiga. A veces este síndrome se presenta en miembros de una familia, sin importar que se trate de hombres o mujeres, sin embargo, es más frecuente que ellas lo presenten. Es más común de lo que se pensaba antes, las personas con otras condiciones dolorosas de la pelvis también presentan cuadros de CI/SVD no diagnosticado. Su médico de cabecera puede remitirlo a un urólogo, médico especialista en el control de los problemas del sistema urinario, que incluye los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra.

Signos y síntomas

-Necesidad de orinar más de 8 veces por el día o por la noche.

-Urgencia para orinar, a veces inmediatamente después de haber orinado.

-Dolor o molestias que empeoran a medida que la vejiga se llena o mejoran después de vaciar la vejiga.

-Dolor o presión en la pelvis.

-Dolor con las relaciones sexuales.

Diagnóstico

La mayoría de los casos se diagnostican a través de una historia clínica y una exploración física. Se realiza un análisis de orina para descartar una infección del tracto urinario, ya que éste puede causar los mismos síntomas, pero su tratamiento requiere de antibióticos. A menudo se realiza una cistoscopia, que consiste en introducir un pequeño tubo flexible iluminado en la vejiga a través de la uretra.

Tratamiento

Algunos alimentos como los cítricos, tomates y otros que contienen algún tipo de ácido, así como refrescos y bebidas alcohólicas pueden hacer que la cistitis intersticial empeore. Dejar de fumar es un paso importante para cualquier persona con problemas de la vejiga.

Las técnicas de relajación y manejo del estrés también ayudan a controlar los síntomas. El estrés no causa CI/SVD, pero puede empeorarlo. Los grupos de apoyo son fuentes útiles de información sobre cómo enfrentarse a la CI/SVD.

Si los cambios de estilo de vida no mejoran los síntomas, los médicos suelen recomendar medicamentos o terapias como la hidrodistensión, un procedimiento que llena la vejiga con fluido a través de un cistoscopio.