(segunda parte)

Ginecología en la adolescencia

La adolescencia se caracteriza por ser una etapa en la que las dudas, y sobre todo los mitos, se alimentan del desconocimiento.


Por ello, es primordial, como lo mencioné en la columna pasada, que se establezca un vínculo de total confianza por parte de los padres, para que de esta manera se permita hablar abiertamente de temas que en ocasiones resultan complicados.

¿Qué tanto hablas con tus hijos de sexualidad? ¿Sabes cuáles son sus inquietudes más frecuentes?

Uno de los temas para centrar nuestra atención es el de las duchas vaginales. Sí, esos productos que se anuncian con mayor frecuencia en la televisión y las revistas. Y es que el uso de estos productos, puede convertirse en un círculo de infecciones. Estas duchas, cuya promesa publicitaria es la de procurar una limpieza íntima adecuada, no hacen otra cosa más que alterar el pH de la cavidad vaginal, provocando a su vez, que ésta se sea más susceptible a las infecciones provocadas por bacterias y otros factores externos, como el material y ajuste de algunas prendas cotidianas.

La falsa promesa de estas duchas y la creencia que de ellas se tiene, pueden ocasionar la propagación de infecciones desde el cuello del útero hasta las trompas de Falopio. Y es que, los fluidos de la cavidad vaginal permiten que esta zona se encuentre limpia de manera natural.

Por ello, es importante, validar con diferentes especialistas la información que algunas amistades o medios de comunicación puedan recomendarnos.

En la columna anterior, hablé acerca de romper con el miedo de asistir a una primera visita ginecológica y de la importancia de crear confianza entre médico-paciente. Visita, que se basa en conocer la historia médica y médica familiar de la paciente, así como brindar  recomendaciones y respuestas acerca de los diferentes métodos anticonceptivos que la paciente quisiera conocer. Las visitas posteriores, además de un examen físico general  pueden también incluir estudios de tipo pélvico, cultivo vaginal, ecografía y/o citología. Sin olvidar que la mejor forma de tener salud, es la prevención.