(primera parte)

Ginecología en la adolescencia

Existen momentos en el desarrollo del ser humano que requieren de capacidad, actitud y comprensión puntual. Es por ello, que dentro de la medicina, los profesionales de la salud han buscado constantemente, especializarse a profundidad en las diversas áreas que la componen.


La ginecología no es la excepción, y así como hay quienes atienden problemas relacionados con los infantes, pediatría o con los adultos mayores, geriatría. Hay quienes se interesan por atender a las adolescentes, ya que los padecimientos y la manera en que se afrontan a esta edad, es completamente nuevo y por lo tanto diferente.

Se debe tener en cuenta que la prevención y visita al ginecólogo, no está dirigida sólo a mujeres mayores. Ya que sin importar la edad se puede padecer algún tipo de patología ginecológica. Por lo que es importante acudir al médico de manera preventiva.

La Organización Mundial de la Salud considera a la adolescencia como el periodo comprendido entre los 10 y 19 años, etapa de cambios físicos y emocionales, precisamente, es aquí en donde se desarrollan las características sexuales secundarias estimuladas por la producción hormonal, causante de cambios que no siempre son agradables. También es durante este periodo, cuando el promedio de los adolescentes comienzan a conocer su sexualidad. De aquí la importancia de acercarse a un profesional que en un ambiente serio y de confianza vaya generando un expediente médico ginecológico. Esta es la razón por la cuál se requiere de un médico con los conocimientos adecuados, además del apoyo de otras disciplinas como lo son la psicología, pediatría, dermatología y endocrinología, ya que las necesidades de las pacientes son muy diferentes en cada etapa.

Por ello, es recomendable que las adolescentes acudan a su primera consulta, luego de que se presente su primer periodo. Regularmente, es en esta visita que las pacientes manifiestan padecer algunos trastornos que pueden ser menstruales y/o mamarios, así como la aparición de acné e hirsutismo, crecimiento excesivo de vello, o bien, muestran interés por conocer acerca de los distintos métodos anticonceptivos, enfermedades de transmisión sexual y embarazo.

Entre los trastornos que algunas de las adolescentes pueden presentar, está el dolor y malestar intenso. Sin embargo, este tipo de casos puede tratarse con analgésicos, siempre y cuando sean prescritos por un médico, que previamente haya evaluado los síntomas.

Es importante romper con el tabú y realizar visitas periódicas al ginecólogo. De este modo se pueden evitar infecciones ocasionadas por bacterias, hongos, cremas, ropa ajustada o elaborada con materiales sintéticos, así como por el uso de duchas y talcos vaginales. Asimismo, el profesional encargado de revisar y registrar dichas visitas, debe resolver con claridad las dudas, que por muy ingenuas que parezcan, externe la paciente. Ya que es la confianza la que logrará dar pauta a la buena comunicación y así evitar que por temor o vergüenza se tenga un padecimiento más complejo.