Cuidado con el glaucoma

Las enfermedades de los ojos afectan aproximadamente al 2% de la población mundial, incapacitándola para realizar su vida cotidiana.

El glaucoma es uno de dichos padecimientos que contribuyen la pérdida del campo visual.

El término glaucoma implica una elevación de la presión intraocular. Si no hay tratamiento o éste es insuficiente, se puede dañar el nervio óptico y producir alteraciones en la visión e incluso pérdida de ella.

El glaucoma es la segunda causa de ceguera en el mundo. Se trata de una grave enfermedad ocular que no produce síntomas en sus inicios. Tienen especial riesgo de padecer esta patología las personas con antecedentes familiares, los que tienen miopía por encima de 5 dioptrías, los diabéticos, aquellos con presión intraocular alta y los que toman habitualmente corticoides. El riesgo aumenta considerablemente con la edad.

Hay diferentes formas de glaucoma, el más frecuente es el glaucoma primario de ángulo abierto que daña lenta e inexorablemente el nervio óptico, mientras que el afectado no tiene ningún síntoma.

Si es diagnosticado a tiempo, el tratamiento puede ser muy sencillo mediante gotas oculares e incluso con cirugía láser.

Otras formas de glaucoma son el congénito y el secundario, en este último aparece como efecto de otras enfermedades del ojo o de otras enfermedades en general.

A partir de los 40 años se recomienda un control regular de la presión intraocular, sobre todo si existen factores de riesgo.

Una de las causas más comunes del glaucoma es el aumento de la presión intraocular. El motivo es que el llamado cuerpo ciliar del interior del ojo produce un líquido que ocupa la parte anterior de éste, el humor acuoso. Si el paso del humor acuoso se bloquea, aumenta la presión en el ojo.

El aumento de la presión intraocular daña en primera línea al nervio óptico que es muy sensible. Si el nervio óptico se lesiona, ya no puede mandar toda la información al cerebro y es por ello que se afecta la agudeza visual de quien la padece.

El diagnóstico de un glaucoma se puede realizar de diferentes formas. Para que sea correcto hay que medir la presión intraocular y valorar el campo visual y el estado de la retina. En algunos casos es necesario un seguimiento durante varios años para diagnosticarlo.

El glaucoma requiere un tratamiento oftalmológico específico, el cual dependerá de la forma en la que se haya manifestado la patología.

Si tienes cualquier problema con la vista, acude con un profesional para que te informe cuanto antes de qué se trata.