Celebrando a México

Una vez más llegan las fiestas patrias y queremos comprar banderas y sonar cornetas. Ya planeamos el pozole y las tostadas para dar orgullosamente el grito de ¡Viva México! ¿Pero qué hacemos el resto del año?, parece que no nos sentimos orgullosos, casi todo el tiempo nos quejamos de la corrupción, de nuestros gobernantes, de la violencia, de los engaños, etc. ¿Por qué?

No estoy negando que México es un país con una problemática socioeconómica complicada y tenemos razón al sentirnos decepcionados y a veces avergonzados. Sin embargo, nuestra visión se encuentra alterada por el filtro insistente de los medios masivos de comunicación que se enfocan en reportar lo malo de nuestro país como si fuera lo único.

Si todas las mañanas lees en primera plana y a ocho columnas -o en sus equivalentes electrónicos- la corrupción de la comisión investigadora de corruptos, la violencia en Sinaloa, la devaluación de la moneda, el rechazo y discriminación a los inmigrantes mexicanos y demás titulares, comenzamos el día con un pésimo sabor de boca y si cierras el día viendo los noticiarios televisivas, el humor no cambiará sino que reforzará la falta de confianza de lo que será nuestro país y siempre terminamos por preguntamos, ¿qué le pasará a México, a nosotros y a nuestros hijos?

Valorar a nuestro país requiere tu disposición de apreciar todo lo bueno que también existe en él. Tenemos volcanes activos y dormidos, gozamos de las mejores playas del mundo y contamos con maravillosa música romántica, nuestra gastronomía no tiene comparación y es tan sabrosa y variada que nunca terminaríamos de probar un nuevo estilo de platillo.

México guarda tesoros arquitectónicos de estilos prehispánico, clásico, moderno y más. Es un país con gran riqueza histórica que debemos estudiar y disfrutar como una de las más complejas. Somos portadores de bellas tradiciones que tocan el corazón. Tenemos talentosos artistas plásticos y mágicos escritores y por si fuera poco tenemos el tequila, el mezcal y excelentes vinos.

Pero sobre todo, tenemos a nuestra gente y nuestros valores de familia mexicana. Donde la unión, la lealtad y la solidaridad hacen que sigamos adelante. Somos en general personas gentiles, generosas y creativas. Nos envuelve la belleza de una cultura muy especial. Somos únicos y depende de nosotros mantener estos valores y heredarlos a nuestros hijos. Yo me siento afortunada de haber escogido a México como mi patria.

Este 15 de septiembre debemos gritar con mucho orgullo, ”¡Viva México!” y seguir celebrando todo el año porque hay gente en este mundo que daría todo, con tal de gozar lo nuestro. No nos concentremos en lo negativo. Hoy más que nunca es tiempo de abrazar a nuestro país y trabajar haciéndonos responsables de mejorarlo para nosotros y nuestros hijos.