Buscando Nemo´s

Cuando me asomé a ver los 366 días que tiene por delante el recién llegado 2016, pude ver que será un año normal, es decir, con 366 oportunidades -o dificultades- para ser feliz. Y como siempre, la proporción que tenga de unas u otras, no dependerá del año, ni de la suerte, ni de la economía; dependerá -mayormente- de mí.

Seguro de eso, y queriendo que sea un buen año en todos los ámbitos de mi vida, mi intención es pasar el 2016 pescando Nemo´s. No, no se trata de peces, se trata de Nuevas Experiencias Memorables Obtenidas (NEMO).

Mi plan empieza por afinar mi mejor detector de Nemo´s: la “atención”. Dicen que donde pones tu intención, pones tu atención y, en consecuencia, tu acción; así que la segunda parte del plan es precisar las características de un Nemo, para que puedan ser detectadas por mi atención.
De acuerdo con el diccionario, memorable es aquello “digno de recordarse”, y me di cuenta que no es que no pasen cosas memorables en mi vida diaria, al contrario, a mi alrededor suceden cosas dignas de ser recordadas, y a las que no estoy poniendo atención por atender otras que, aunque importantes y gratificantes, les falta para que mi sensación de bienestar al final de cada día sea completa.

Entonces, “Experiencia Memorable” será todo evento que impacte mis sentidos y deje huella, en mí, o en las personas con quienes me relaciono; y así, en un día cualquiera, puede que por la noche regrese a casa cargado de Nemos si miro a los ojos a todos aquellos con quienes interactúo, y dejo que sean ellos los que me hablen, no sus palabras; si regalo mi tiempo a quien lo necesita -no a quien me lo pide- y su vida mejora en algo; si me doy cuenta que las hojas de mis árboles cambiaron de verde; sí sé que hay luna llena porque la vi, no porque lo dice un App en mi teléfono.

Este año le regalaré mi paraguas a alguien que se esté mojando, le abriré la puerta a quien tenga las manos ocupadas, le cederé el paso a los que tengan prisa, conoceré personas en las filas de los bancos, escucharé a las demostradoras en los supermercados, y miraré al cielo -cosa que no hago-, de día, para descifrar el mensaje de las nubes, y por las noches, buscando la estrella que debo seguir para cumplir mis sueños.

Lo que hará memorable a cada uno de esos “simples” y comunes eventos no será el que sucedan, sino que los note y les deje mostrarme otras formas de ver y relacionarme con el mundo. Este año será memorable, y me daré cuenta.