Pon atención a tus palabras

Una conversación difícil solo tiene un buen final cuando es de dos vías. Es poco probable que se llegue a un buen acuerdo si no escuchamos a la otra persona.

Pero es igualmente importante que nuestra “posición” (opinión) sobre el tema que discutimos sea escuchada. Amy Gallo dice que después de escuchar atentamente a nuestro interlocutor, puedes incrementar la probabilidad de que vea las cosas a tu manera haciendo lo siguiente.

Se dueño de tu perspectiva:

Si durante la conversación te sientes maltratado, te puedes sentir tentado a decir algo como “Quiero hablar contigo de lo mal que me trataste en la junta”, pero hacerlo puede que no traiga buenos resultados.

En vez de eso, maneja tu opinión como lo que es: tu opinión. Empieza las oraciones con “Yo”, y no con “tu”. Di “Estoy enojado porque este proyecto lleva seis meses de atraso”, en lugar de decir “tú no has cumplido con ninguna de las fechas de entrega que hemos acordado”. Esto ayudará a la otra persona a ver desde tu perspectiva y a que entienda que no tratas de culparlo.

Explica exactamente qué es lo que te molesta, seguido de lo que te gustaría que pase. Puedes decir: “Comprendo tu punto de vista, pero me está siendo difícil aceptarlo porque siento que tú no respetas el mío. Así lo percibo, y no estoy diciendo que sea intencional. Quiero decírtelo y aclararlo para que el proyecto en el que estamos trabajando avance sin malos entendidos y sea un éxito”.

Dorie Clark, autor de “Reiventandote” dice que debemos aceptar nuestras culpas, que admitir nuestras fallas ayuda a que la otra parte acepte las suyas. Si no lo hace, y por el contrario, se aprovecha de nuestra confesión, dejará claro la razón por la que tenemos diferencias, y sugiere “dejarlo ir”.

Pon atención a tus palabras

Algunas veces, independientemente de nuestras buenas intenciones, lo que decimos empeora la situación. Pero otras veces, decimos exactamente lo mismo y ayudamos a que la persona se calme y se sienta mejor. De acuerdo con Holly Weeks, autor de “Fallas en la Comunicación”, una regla básica para evitar “prender” a tu interlocutor es que no parezca que buscas su compasión. Decir algo como “me siento terrible de tener que decirte esto”, o “me cuesta mucho trabajo decirte esto” quita la atención sobre el problema y la pone sobre tus necesidades (o debilidades).

No podemos obligar a la otra parte a apreciar, entender, o siquiera a oír nuestra perspectiva. Pero si queremos llegar a buenos acuerdos, es vital el saber comunicar nuestros puntos de vista y escuchar los del otro.

Linkedin: Jaime Villagomez

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@jaimev55