¿A qué te inspira México?

Mi estimado editor, eufemismo recurrente en esas antiguas redacciones periodísticas inundadas de febril actividad, y pertenecientes al romanticismo de esos tiempos cuando la internet era solo un celoso, sofisticado y ultra secreto proyecto militar estadounidense, me sugiere un tema: "a qué te inspira México"; confieso que su gentil sugerencia toma por asalto mi conciencia. Me levanto despacio de mi añoso sofá, hechura segura y robusta de alguna mano carpintera nacional, me preparo un delicioso y cargado café proveniente de Coatepec Veracruz y lo sirvo en una linda taza de barro salvada del derribo de los años, quizá moldeada en alguna alfarería de Tlaquepaque. De pronto mi entorno está rodeado de una extraña aura de mexicanidad, quizás, y ya entrados en gastos, hubiese deseado que la patente de la cafetera que utilicé también fuese mexicana... ¿era mucho pedir?
Sacudo mi cabeza como intentando exorcizar ese demonio chovinista que habita en cada mexicano; el equilibrio en la autocrítica nacional no es un deporte que se nos dé muy bien de este lado del Río Bravo. ¿A qué me inspira México?, me pregunto de nuevo. Intento despejarme para acometer con más claridad el reto propuesto y abro una red social, al azar surge Galeano: "hay lunas a las que todavía no ladré y soles en los que todavía no me Incendié..." me desplazo en la pantalla dueño de mi supuesta astucia tecnológica post milenial; lo siguiente que miro es un vídeo donde se exhibe la prepotencia de un servidor público de mediano rango, alcoholizado y amenazando violentamente a un policía de tránsito, en el contraste hallo la respuesta: no sé de antes o después... pero por hoy, amable lector, México me inspira a una profunda tristeza.

 

FORM_HEADER


FORM_CAPTCHA
FORM_CAPTCHA_REFRESH