¿Con cuál te tomo?

A la mayoría de las personas nos gusta registrar los momentos que consideramos importantes en nuestra vida, quizá por ello, nos fascina tomar fotos.

Ya sea de nuestros seres queridos, nuestros objetos más preciados o de algún lugar que consideremos como único. Desde hace ya algún tiempo, pasó la época en la que el que papá sacaba cuidadosamente una cámara, celosamente guardada en un estuche de piel, y que tenía grabada la marca de la misma en la solapa. Él, daba unas breves pero precisas instrucciones, mientras intentaba hacer el mejor encuadre, cerraba trabajosamente un ojo y se daba a la tarea de oprimir el obturador. La pregunta obligada tras ese momento, era -¿Salió el flash?-. Después seguían comentarios como -Creo que cerré los ojos. A mi me pusieron cuernos-. La toma de la foto podía repetirse un par de ocasiones más y después, la cámara era guardada en espera de que el rollo se acabara, y por fin pudiera revelarse para saber qué fotos se integraban al álbum y cuáles serían guardadas en algún lugar del armario.

Ahora, con las cámaras digitales, tenemos la posibilidad de obturar y borrar cuantas veces consideremos pertinente. Revisamos la fotografía y realizamos acercamientos al mínimo detalle en el momento en el que lo deseamos, difícilmente las mandamos imprimir, y muchas veces las perdemos por las razones menos creíbles.

Generalmente, nuestros recuerdos terminan tras una pantalla. Dejando atrás esto, la elección de una cámara no tiene que ir en función de su precio o tamaño sino de nuestras necesidades.

[“Se ve sólo con el corazón, lo esencial es invisible para los ojos.” A.de Saint Exupery]

 ●  Lo primero es saber si necesitamos una cantidad enorme de pixeles. La mayoría de las fotos no las imprimimos, por lo que con una cámara de más de 5 megapixeles debe bastar para cumplir con las espectativas básicas.

●  Tipo de batería que usa. Muchas ya cuentan con pila recargable, lo que se traduce como un verdadero ahorro a la hora de su uso. Toma en cuenta que si adquieres una de marca no conocida, posiblemente no encuentres accesorios a futuro y tengas que comprar otra. Recuerda que la chatarra electrónica es un problema actual y que muchos de estos materiales pueden ser reutlizados.

●  Tipo de memoria. Aunque actualmente la mayoría usa una de tipo SD, existen modelos con otro formato, por lo que deberás adquirir un lector especial o contar con el cable adecuado.

●  Uso: no es necesario contar con una cámara tipo réflex para obtener grandes fotografías. Siempre debes prever que sea práctica. Si sólo buscas registrar el momento y no obtener un resultado profesional, puedes prescindir de una cámara pesada y optar por algo sencillo y fácil de transportar.


 

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